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Los dos primeros buses 100% eléctricos ya circulan entre Esparraguera y la estación de FGC de Olesa de Montserrat.
El Departamento de Territorio, a través de la Dirección General de Transportes y Movilidad, y Ferrocarriles de la Generalidad de Cataluña (FGC) renovarán con autobuses eléctricos la flota de las siete líneas interurbanas que actualmente conectan estaciones de FGC con núcleos urbanos e industriales cercanos . Serán las primeras siete líneas interurbanas 100% eléctricas de la Generalitat.
El pasado viernes, 16 de diciembre, han empezado a funcionar los dos primeros autobuses eléctricos, operados por la compañía TGO DX, para dar servicio a la línea que enlaza la estación de FGC de Olesa de Montserrat con Esparreguera. Una línea con una demanda de 44.000 viajes al año.
Se prevé que durante el primer semestre de 2023 entren en funcionamiento cuatro nuevos autobuses eléctricos, operados en este caso por la empresa Marfina Bus, para dar servicio a la línea que une la estación de Sant Joan con el Polígono Can Sant Joan, en San Cugat del Vallés. Una línea con una demanda de 436.000 viajes anuales.
En cuanto al resto de líneas, en el caso de Bellaterra-Parc de Alba, operada también por Marfina Bus, y Sant Vicenç dels Horts-Torrelles de Llobregat, gestión de Soler y Sauret, ya se ha realizado el estudio técnico para determinar el tipo de vehículo eléctrico y se ha iniciado el proceso de sustitución de la flota de buses, que se materializará a lo largo de 2023.
Las líneas de Capellades-Estació, Piera-Urbanitzacions y Piera-Hostalets del Pierola, las tres operadas por Montferri, consolidan una demanda 650.750 viajes anuales, y están todavía en fase de estudio en cuanto al tipo de autobús y al sistema de alimentación.
La utilización de los vehículos eléctricos está siendo ya habitual en las líneas de bus de transporte urbano pero no así en las de bus de transporte interurbano, donde la necesidad de autonomía de los vehículos para la prestación de los servicios hace que no exista todavía una industria de vehículos eléctricos de transporte público totalmente desarrollada y es necesario adecuar cada actuación a las características y necesidades del servicio en cuestión.
Se pone de manifiesto el requisito de la intermodalidad, en la medida en que son líneas de bus que aportan viajeros a otros modos de transporte y, de este modo, las personas usuarias pueden desplazarse casi de puerta a puerta, desde el origen del trayecto hasta el destino final. Así, se estimula la intermodalidad: coordinando horarios, estableciendo unos enlaces de calidad y promoviendo a su vez el uso del transporte público.
Foto: Gencat
