Reportaje FECAV | Jordi Roca
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Expertos reunidos en el eMobility MOW 2026 coinciden en que la transición energética requiere innovación industrial, inversión pública y coordinación entre administraciones y sector privado
El eMobility Expo World Congress MOW 2026 ha celebrado su tercera edición los días 10 y 11 de marzo en Málaga, reuniendo a profesionales, empresas y responsables institucionales en un espacio de debate y exposición centrado en los grandes retos de la movilidad del futuro. Bajo el lema “We are the future of eMobility”, el congreso ha combinado una zona expositiva con un programa de foros y mesas redondas orientadas a analizar la evolución de la movilidad sostenible, conectada, autónoma y segura.
El encuentro ha congregado a 5.287 congresistas procedentes de más de 34 países, que han podido conocer de primera mano más de 400 innovaciones presentadas por 203 empresas expositoras vinculadas a distintos segmentos de la industria de la movilidad. El evento se ha consolidado como un espacio de referencia para compartir conocimiento y explorar nuevas soluciones tecnológicas, industriales y operativas con el objetivo de avanzar hacia la descarbonización del sector.
Durante los dos días de congresos y debates, 376 expertos internacionales han analizado las tendencias que marcarán la transformación de la movilidad en los próximos años. Las intervenciones han coincidido en señalar que la transición hacia un modelo más sostenible exige una visión integral del sistema de transporte, en la que la innovación tecnológica, la digitalización y la colaboración entre administraciones e industria se convierten en elementos clave.
Un debate que reclama una visión global de la movilidad
Uno de los mensajes más repetidos a lo largo de las sesiones ha sido la necesidad de evitar enfoques reduccionistas en el debate tecnológico. Diversos expertos han advertido de que reducir la transición energética a una sola tecnología puede empobrecer el desarrollo del sector, mientras que la diversificación de soluciones energéticas y tecnológicas contribuye a reforzar la resiliencia y la competitividad de la industria.
En este contexto, la movilidad sostenible se ha planteado desde una dimensión económica, social y ambiental, con el objetivo de construir un modelo que sea eficiente, inclusivo y accesible. Desde esta visión 360º, la movilidad del futuro no solo debe responder a criterios ambientales, sino también garantizar la cohesión territorial y la accesibilidad de la ciudadanía a los servicios de transporte.
Los participantes también han destacado la importancia de coordinar a los distintos actores del sistema de transporte con coherencia estratégica y agilidad, estableciendo objetivos medibles que permitan avanzar de forma efectiva en la transición energética e incrementar el valor del sector de la movilidad.
Digitalización y datos para optimizar la movilidad urbana
Otro de los ejes centrales del congreso ha sido el papel de la digitalización y la gestión de datos en la configuración del sistema de movilidad del futuro. En este sentido, diversos ponentes han defendido la necesidad de impulsar mecanismos de democratización de los datos, con el objetivo de optimizar la planificación y la gestión de los sistemas de transporte.
Según los expertos, la movilidad de los próximos años deberá ser digital, compartida e inteligente, integrando información en tiempo real que permita mejorar la eficiencia operativa de los servicios y la experiencia de las personas usuarias.
Esta transformación requiere, al mismo tiempo, nuevas formas de cooperación entre administraciones y sector empresarial. Tal y como se destacó en varias sesiones, cada actor implicado en la movilidad no es solo una parte del sistema, sino también parte de la solución para construir una movilidad más inclusiva y sostenible.
Infraestructuras y competitividad industrial
El congreso también ha puesto el foco en la necesidad de reforzar las infraestructuras y la capacidad industrial europea, con el objetivo de garantizar que la transformación del sector se desarrolle de manera competitiva y equilibrada.
Los panelistas han coincidido en que los procesos de reindustrialización vinculados a la movilidad sostenible deben incorporar nuevas soluciones tecnológicas, políticas públicas estables e instrumentos que estimulen la demanda y fomenten la innovación industrial.
En paralelo, se ha destacado la importancia de la circularidad en las tecnologías energéticas, especialmente en el desarrollo de baterías. En este ámbito, se ha apuntado la necesidad de reducir la dependencia de materias primas críticas y avanzar hacia sistemas modulares que faciliten la reutilización y el reciclaje de los componentes energéticos.
El papel del transporte de viajeros por carretera
En lo que respecta al transporte de viajeros por carretera, varias sesiones han puesto de relieve el papel estratégico del autobús y el autocar en la descarbonización de la movilidad. En este sentido, se ha subrayado la necesidad de mejorar la velocidad comercial del transporte público mediante la creación de más carriles bus y sistemas de priorización semafórica que contribuyan a reducir el uso del vehículo privado.
Los expertos también han señalado que la descarbonización no puede abordarse únicamente desde la perspectiva de la flota de vehículos. Las infraestructuras asociadas deben adaptarse para que los autobuses y autocares puedan operar con autonomía y eficiencia, especialmente en el contexto de la electrificación y del uso de nuevas tecnologías energéticas.
En este sentido, la transición energética de las flotas sigue representando un reto económico considerable para los operadores. Según los datos expuestos durante el congreso, un autobús eléctrico puede ser aproximadamente un 50% más caro que un vehículo convencional, mientras que en el caso de los autobuses de hidrógeno esta diferencia puede superar el 70%.
Un espacio de encuentro para el sector
La Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros (FECAV) ha renovado el acuerdo de colaboración como Supporting Partner del eMobility MOW 2026, con el objetivo de contribuir a generar comunidad y reforzar la solidez de un sector inmerso en un profundo proceso de transformación.
La presencia activa de las asociaciones sectoriales en estos espacios de debate resulta esencial. Disponer de una hoja de ruta estructurada y realista permite acompañar a las empresas operadoras en el proceso de transición energética y tecnológica, procurando que esta evolución se desarrolle sin comprometer la viabilidad de las empresas del sector.



