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Un informe de la Comisión TRAN del Parlamento Europeo explica el potencial de los combustibles y su impacto en la transformación de flotas del transporte.
La Comisión TRAN del Parlamento Europeo publica una evaluación del potencial de los combustibles sostenibles en el transporte y cómo ayudar al sector a alcanzar los objetivos de transformación de flotas para 2050.
El estudio evalúa el potencial de uso de estos combustibles en diversos modos de transporte, incluido el transporte de viajeros por carretera, teniendo en cuenta la preparación tecnológica, la disponibilidad de materias primas, la sostenibilidad del suministro, los recursos y el eficiencia energética, así como la mejor aplicación para cada combustible.
Principales enfoques del informe:
- Los combustibles de nueva generación serán adecuados para diferentes modos de transporte y aplicaciones de transporte, dependiendo de las especificaciones técnicas, las características de sostenibilidad, incluida la materia prima disponible, la competitividad en costes y la preparación tecnológica.
- Dada la limitación global de recursos, la transición hacia estos combustibles debería primero venir impulsada por un aumento significativo de la eficiencia energética.
- Los combustibles sostenibles líquidos y gaseosos deberían destinarse principalmente a los subsectores del transporte que no se pueden electrificar fácilmente, como es el caso del transporte de viajeros por carretera, especialmente los servicios de bus interurbano y discrecional.
- Los biocombustibles son más asequibles que los e-líquidos renovables y contaminan menos que los fósiles, aunque actualmente afrontan una limitación de disponibilidad.
- Los e-líquidos renovables podrían ser una elección destacada de cara a 2050, debido a que no requieren cambios en la infraestructura.
- El hidrógeno renovable técnicamente podría ser un combustible viable para vehículos pesados de carretera, aeronaves de corto alcance y transporte marítimo, si las inversiones públicas y correspondienes políticas se desarrollan de forma proporcional.
- La infraestructura de apoyo necesaria para los combustibles de nueva generación es específica de cada uno. Esto requiere reforzar el sistema eléctrico, desarrollar una red de hidrógeno y adaptar la red existente.
- Las políticas existentes y el conjunto de políticas propuestas en ‘Fit for 55’ abordan la mayoría de los obstáculos para motivar el cambio a este tipo de combustibles.
Objetivo 55
La expresión ‘Objetivo 55’ (‘fit for 55’ en inglés) hace referencia al objetivo de reducción de las emisiones al menos el 55% que la Unión Europea se ha fijado para 2030. El paquete de medidas propuesto tiene la voluntad de adaptar la legislación de la Unión Europea al objetivo de 2030.
La finalidad de este conjunto de propuestas es proveer de un marco coherente y equilibrado para alcanzar los objetivos climáticos establecidos por la Unión Europea para garantizar una transición equitativa y socialmente justa; Mantener y reforzar la innovación y competitividad de la industria, preservando unas condiciones de competencia equitativas respecto a los operadores económicos de terceros países.
También se han creado grupos de trabajos para apoyar y evaluar los diferentes ámbitos de actuación pertinentes, como es el Fondo Social para el Clima y que tratará de tratar los efectos sociales de esta transición a escala europea en el sector del transporte por carretera. El objetivo de este Fondo se centra en proporcionar medidas de soporte e inversiones.
Otro ámbito de actuación es la infraestructura para los combustibles alternativos, garantizando que las empresas y la ciudadanía tengan acceso a una red de abastecimiento adecuada a sus necesidades. En este grupo de trabajo se fijan objetivos como el despliegue de infraestructuras, la interoperabilidad y mejorar la facilidad de uso.
Puedes acceder al informe completo de la Comisión TRAN a través de este enlace y ampliar la información sobre el plan ‘Objetivo 55’ de la UE en este enlace.
