• El presidente de la patronal reclama mejoras para el servicio discrecional en vez de medidas que dificultan su prestación

El Ayuntamiento de Barcelona quiere limitar y asear las paradas y estacionamientos de los autocares turísticos. De esta forma, el consistorio se ha fijado el objetivo de cuadruplicar el precio del estacionamiento, pasando de los 20 euros diarios que actualmente paga un autocar a unos 80 euros por día.

La Federación Empresarial Catalana de Autotransporte de Viajeros considera que el aumento de la tasa de estacionamiento puede provocar el incremento del uso del vehículo privado en detrimento del transporte en autocar y, por tanto, desmarcarse de los objetivos del ‘Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, aprobada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

El presidente de FECAV, José Maria Chavarría, ha explicado que en “Barcelona acceden 200 buses cada día, lo que supone un desplazamiento de 2,8 millones de viajeros anualmente. Un autobús sustituye de media de 20 turismos y, por tanto, se evita la emisión de millones de toneladas de CO2, por lo que se sitúa entre los modos de transporte menos contaminantes: un autobús emite 28,4 gramos de CO2 por viajero y kilómetro recorrido, frente a los 157,5 gramos que emite un vehículo particular”.

La patronal manifiesta su descontento por esta decisión, aunque apuesta por el diálogo y encontrar espacios de entendimiento con el gobierno municipal, para colaborar desde una mirada público-privada y velando por las necesidades de la ciudadanía y de las empresas operadoras.

Chavarria ha subrayado que «nos gustaría saber qué obtendría el sector a cambio de este incremento de tasas, más allá del afán recaudatorio, porque cabe destacar que hay otras prioridades en la ciudad, como por ejemplo mejorar las actuales estaciones de autobuses, crear nuevas en superficie o soterradas, así como mejorar la red de paradas y estacionamientos para disponer de unas infraestructuras dignas para las personas usuarias del autobús y el autocar

Finalmente, FECAV se muestra preocupada por la diferencia de criterios entre las políticas locales, como es en este caso el Ayuntamiento de Barcelona, ​​y las que vienen establecidas a nivel europeo en el marco de la movilidad inclusiva del transporte público.

X