• El Servicio Catalán de Tráfico hace público el balance anual de siniestralidad de 2025

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha publicado el balance anual de siniestralidad correspondiente al año 2025, una radiografía del estado de la seguridad vial en la red catalana que permite analizar la evolución de los accidentes mortales y el comportamiento de los distintos medios de transporte.

Según los datos, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025 se han registrado 136 siniestros mortales en las carreteras catalanas, con un total de 144 víctimas, cifras que suponen un incremento de 13 accidentes mortales y 8 fallecimientos respecto al año anterior.

Las víctimas mortales de colectivos vulnerables (motoristas, peatones y ciclistas) representan el 43% del total de fallecidos por accidentes de tráfico: 45 motoristas, 12 peatones y 5 ciclistas. El resto viajaban en turismo (63), camión (10) y furgoneta (8). En este contexto, destaca especialmente el comportamiento del transporte colectivo, ya que el autobús y el autocar no han registrado ningún siniestro mortal durante todo el año, lo que los consolida como el medio de transporte por carretera con mejores índices de seguridad.

Por tipo de vía, las carreteras que han acumulado más víctimas mortales son la AP-7 (17), la N-II (11), la C-58 (9) y la A-2 (8), si bien, en general, se mantiene la dispersión de la siniestralidad en la red viaria. La C-12, la N-340 y la C-31 han registrado este año 4 fallecidos, y la C-25, la C-32, la C-17, la GI-555 y la C-16, 3 respectivamente.

En el ámbito provincial, Barcelona se sitúa a la cabeza con 65 víctimas mortales, 10 más que en 2024. Tarragona registra 30 fallecidos, 3 menos que el año pasado. En Lleida, 27 personas han perdido la vida en las carreteras catalanas, una más respecto al año anterior. Girona mantiene la cifra de 2024, con un total de 22 víctimas mortales.

Estos datos reafirman el compromiso histórico del sector del transporte de viajeros por carretera de Cataluña con la seguridad vial. Un compromiso que, con el apoyo de las asociaciones representativas y la implicación permanente de las empresas operadoras, ha permitido mantener elevados estándares de calidad, formación y mantenimiento, situando al autobús y al autocar como modo de transporte público imprescindible para avanzar hacia una movilidad más segura y sostenible.

X