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El presidente de la Federación, José María Chavarría, remarcó el alto componente tecnológico de estas empresas en una jornada organizada por Foment del Traball Nacional.

 

El presidente de FECAV, José María Chavarría, participó el pasado día 1 de octubre en una jornada sobre la relación laboral de los trabajadores de plataformas digitales en comparación con la de otros modelos empresariales. En la misma, organizada por Foment del Traball Nacional en su sede en Barcelona, ​​Chavarría puso en valor el alto nivel de digitalización de las empresas de transporte de viajeros por carretera, un sector «estrechamente ligado con la tecnología».

Concretamente, el presidente de FECAV destacó el papel de la tecnología en los canales de comunicación, atención y venta de billetes a los usuarios. Así, por ejemplo, explicó que muchas empresas del sector disponen de sistemas digitales como web, aplicaciones o presencia en las redes sociales para ofrecer estos servicios. Del mismo modo, los vehículos también están equipados con tecnología como wifi, entretenimiento a bordo o sistemas de información que indican, por ejemplo, cuál es la siguiente parada en tiempo real.

José María Chavarría también especificó que las empresas de transporte en autobús, a nivel interno, disponen de planificadores de servicio. Estos sistemas informáticos permiten determinar, por ejemplo, cómo se deben organizar las horas de descanso y de trabajo de los conductores, a fin de dar cumplimiento a la normativa que les aplica. También permiten escoger cuál es el vehículo más adecuado para hacer un determinado servicio teniendo en cuenta las características del autocar, de la ruta y de los pasajeros. Esta tecnología es imprescindible en empresas con flotas de decenas o incluso cientos de vehículos.

 

 

Según el presidente de FECAV, esta apuesta por la tecnología y la digitalización es una de las claves que han permitido que entre el año 2001 y el 2017 casi se haya duplicado el número de viajeros de las líneas de transporte regular interurbanas que dependen de la Generalitat de Catalunya. Concretamente, se ha pasado de 34,0 millones a 61,1 millones de pasajeros.

En su intervención, Chavarría también mostró datos sobre el coste de personal para las empresas de transporte en autobús, que supone aproximadamente la mitad del total. Según los convenios laborales que se aplican en cada provincia, el coste de personal puede ir de los más de 46.000 euros en Lleida a los más de 53.000 euros anuales en Barcelona. De estas cantidades una parte importante va destinada a la Seguridad Social, un coste que las plataformas digitales que funcionan con trabajadores autónomos no tienen que soportar.

En relación al debate sobre la relación jurídica del personal de las plataformas digitales el jefe de políticas públicas de Glovo, Miguel Ferrer, indicó que «es necesario un espacio de diálogo» y remarcó que no tiene sentido la situación actual en la que los tribunales interpretan las casuísticas de manera contradictoria, dictando sentencias que a veces dan la razón a las plataformas digitales y otros a los trabajadores demandantes.

A su vez, el secretario general de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, Emilio Gallego, incidió en la necesidad de las empresas de su sector de disfrutar de una mayor flexibilidad, siempre y cuando no vaya en detrimento de las condiciones laborales de los trabajadores. También defendió que se aplique una normativa homogénea para todas las empresas.

En el turno de palabra de los asistentes, la directora general de la Inspecció de Traball de la Generalitat de Catalunya, María Luz Bataller, defendió que las empresas consolidadas, frente a las empresas emergentes de plataformas digital, dan una estabilidad laboral y calidad de sitios de trabajo para la sociedad.

Por último, el secretari general de Traball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya, Josep Ginesta, clausuró la jornada indicando que actualmente «se está decidiendo el modelo (laboral) que queremos para el futuro». Y añadió que un modelo excesivamente basado en el trabajo autónomo puede poner en peligro las pensiones y la prestación de servicios básicos.

 

Foto: FECAV

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